25 may. 2005

Un poco más acerca del autor

Nací en Ticul, Yucatán el 19 de octubre de 1973. Viví y estudié en esta pequeña ciudad maya de zapateros y alfareros hasta concluir la preparatoria en 1991. Posteriormente hice la licenciatura en Antropología Social en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) en Mérida, Yucatán, la cuál concluí en 1996. Mi tesis de licenciatura -presentada en 2000- se tituló ‘Diagnóstico y planeación para el desarrollo sustentable en Los Chenes, Campeche’. En ella se sintetiza la construcción social y académica de una región bajo cierta perspectiva de desarrollo. También resume mi experiencia profesional como investigador aplicado con distintas ONG, entre ellas, Misioneros A.C. (MAC), y Educación, Cultura y Ecología A.C. (EDUCE). A partir de 2000, trabajé como asistente de investigación en el Centro INAH de Yucatán. Junto con la Dra. Margarita Rosales realicé en 2001 una investigación sobre las organizaciones indígenas de la Península de Yucatán en el marco del Proyecto Nacional "Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el Nuevo Milenio". En 2002, con el apoyo del Programa Internacional de Becas de Posgrado para Estudiantes Indígenas (PIBI) de la Fundación Ford y el CIESAS hice la Maestría en Antropología del Desarrollo en la Universidad de Sussex en Brighton, Reino Unido. El título de Maestro en Artes lo obtuve con la tesis ‘Universidad Intercultural de Ecuador: Diálogo de las Organizaciones Indígenas con el Conocimiento Globalizador’, y por la cual me fue concedido el pase con ‘distinción’ en 2003. A partir de este año, con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), inicié el doctorado en Antropología Social, incluyendo la Maestría en Métodos de Investigación Social, en la misma institución.

20 may. 2005

Donde los caracoles habitan el atardecer

Este es el balcón desde donde el mundo cobra un poco de sentido al atardecer... Los caracoles, que son símbolos del viento y de la palabra, presiden el decrecer de la luz y junto con la brisa, traen tras de sí el remanso de las estrellas. Vienen diversas e iguales en esplendor. Invocando mensajes en clave, dibujando mapas de viaje, salpicando de brillo la mirada de quien sabe limpiarla de humo.