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17 oct 2010

Ko'ox "tuitear" ich #mayathan

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Esta es una invitación a todos los mayeros y mayeras (y también los que no lo sean pero que estén interesados en nuestra lengua) que tengan una cuenta en Twitter para usar esta red social como una nueva forma de promover el uso y conocimiento de “la maya” en internet.

    Aunque la lengua maya es uno de los idiomas indígenas más hablados en el país (casi un millón de personas en la Península de Yucatán y más allá hablan maya o algunos de sus dialectos como el lacandón o el itzá de Guatemala), cada vez menos niños y jóvenes la hablan. Esto quiere decir que, con el paso de los años, podría llegar el día en que “la maya” sea considerada una lengua en peligro.
 
    Quizás una de las razones por las cuáles los niños y jóvenes han dejado de hablar en maya (por lo menos en Yucatán) sea debido a la escasa presencia que esta lengua tiene en el devenir de la creciente urbanización regional y, sobre todo, en los medios masivos de comunicación. Pareciera que “la maya” es algo siempre asociado con el pasado, con lo antiguo, o (aún más lastimosamente) con la pobreza y la marginación. En el entender de muchas y muchos yucatecos, hablar maya puede resultar a veces “romántico”, culturalmente “valioso”, o hasta digno de “respeto”, pero no deja de ser visto como excentricidad curiosa, o como algo condenado a desaparecer. No es de extrañar por tanto que los cientos de estudiantes universitarios que cada año viajan del interior del Estado a la capital, Mérida-Ti Jo’, se resistan a hablar e incluso nieguen conocer la lengua de sus padres y sus abuelos.

    En lugar de solamente quejarnos de que los gobiernos no hacen nada para evitar esta situación, deberíamos de tomar en nuestras manos las nuevas herramientas tecnológicas para recuperar el espacio perdido por nuestra lengua en la vida pública de Yucatán. Todavía a mediados del siglo anterior, hacia 1950, más de la mitad de la población de Mérida hablaba “la maya”. Hoy podemos (con el Twitter y otras herramientas tecnológicas y medios sociales) promover la lengua maya de una manera dinámica y constante.

    Un primer paso para lograrlo es el que les propongo a continuación: 

1. Si ya tienen una cuenta de Twitter, recuerden que los mensajes que publiquen tienen que tener menos de 140 caracteres (lo cual incluye el espacio entre las palabras)

2. Pueden usar cualquier forma de escribir en maya. Hay varios tipos de alfabetos que se han utilizado y se siguen utilizando hasta la fecha, como el alfabeto colonial, el alfabeto Cordemex, o el alfabeto acordado en 1984. Como no se trata de obligar a nadie a usar sólo una forma de escribir la maya, ustedes usen el alfabeto que prefieran

3. Algo que es muy importante es que cada vez que publiquen algo en maya usen una “etiqueta” (tag, en inglés) para identificar el mensaje como parte de una campaña o tema específico (trend, en inglés). Esto sirve para que todos los mensajes puedan ser encontrados e incluso compilados en una misma búsqueda o rastreo de lo que se publica en Twitter.

4. Mi propuesta es que usemos siempre la etiqueta, o tag, #MayaThan. Esta es la forma colonial de maaya t’aan, lengua maya, de acuerdo con el alfabeto de 1984. La razón para usar esta etiqueta es que es la forma más corta de escribir el nombre de nuestro idioma y, como decía al principio, en Twitter el número de caracteres es importante. También se podría usar la etiqueta #MaayaT’aan, si así lo prefieren o simplemente #Maaya (aunque al parecer esta última etiqueta la usan los tuiteros japoneses para otra cosa). Alternativamente, también se podría usar la etiqueta #IchMaaya, "en maya"

5. Una vez que hayan comenzado a “tuitear” en maya, ustedes mismos pueden ver quién más lo está haciendo, si van a la página de búsquedas de Twitter (http://search.twitter.com) y ponen la etiqueta #mayathan

6. Si logramos que suficientes personas comiencen a “tuitear” en maya, incluso hasta podríamos juntar todos los “tuits” en una sóla página usando el servicio Paper.li como en el The #indigenous Daily, “El Diario #indigena”
    A continuación presento algunos ejemplos de cómo se puede "tuitear" en maya:

Ejemplo 1 
Podemos "tuitear" sobre el vocabulario maya y lo que significan las palabras o conceptos que usamos en nuestro idioma. Por ejemplo:

Ejemplo 2
También podemos expresar nuestros pensamientos en maya (como hacen ya miles de tuiteros en el mundo en sus propios idiomas). Sin embargo, y para que más gente (además de mayeros y mayeras) se interesen en lo que decimos, recomiendo que inmediatamente después del "tuit" en maya, pongamos la traducción al español, como en los siguientes dos ejemplos:
 
Lo importante es que sus "tuiteos" lleven siempre la etiqueta #mayathan.

    Como verán, se pueden hacer muchas cosas con las nuevas herramientas (tumben nu'ukulo'ob) y medios sociales que están disponibles de manera gratuita en el internet. Ojalá, quienes lean esta propuesta, si les gusta se animen a participar y también a proponer otras formas de promover la lengua maya, un idioma con una historia milenaria y un futuro infinito.

31 ene 2009

Maaya t'aano'ob (Mayan voices) in movement

While taking a break from dissertation writing I would like to comment and recommend this interesting work by a young filmaker from my hometown, Ticul. His name is Jaime Magaña Caamal and he is a member of the Turix Collective, a project of Yoochel Kaaj, a community video organization based in Merida.
In this work Jaime showcases the voices and thoughts of Oxkutzcab people with regard to international migration. It is estimated that more than 10,000 people from Oxkutzcab and its hinterland have migrated to the U.S., mainly to San Francisco and Oregon.
Some of these local voices talk of this migration as an inevitable future for their children and other young people in Oxkutzcab.
Since most of the local population make a living out of agriculture-related activities (either growing or selling local produce in the town marketplace, which is the largest agriculture centre of Yucatan outside Merida), they cannot help but being pessimistic about their economic future. Prices of agriculture and livestock products have steadily fallen since the 1990s. In spite of being Oxkutzcab the main trade centre for many rural localities of the three states of the Peninsula, it is precisely from this economically dynamic town that the majority of Maya-speaking migrants in the U.S. have originated.
The testimony of one market stallholder and citrus plot owner (2:33) is particularly telling. In Yucatec Maya, he presents his case: citrus prices are low and production costs high. That's why, he says, many people think: "It would better to go abroad if only to earn a little more" (2:58).
These voices speak too of how local professional people don't take the Maya-speaking peasants' problems seriously and how they offer them little help. That's how one Mestiza woman interprets her experience with a local doctor (3:12) who when her son got injured in the field told her with a blank face that he should take on a new job. She explains that this is the only activity that her son was qualified to do and that more support was needed, which she didn't get in the end.
An ex-migrant who worked in Oakland (3:59) comments how it was the desire of building his own house which encouraged him to migrate. Again, the Mestiza woman tells us that not all of those who go to the U.S. come back. Some of them die "on the other side". Some of those who go won't necessarily find prosperity as the man with the cowboy hat explains (4:55). And their debts would remain unpaid. The documentary finishes with a blessing and good wishes to all of those who decide to migrate in the quest for a better life.
Still pictures of Oxkutzcab, its market and its people highlight the sense of movement and dynamism of these Maaya t'aano'ob (Mayan voices).